TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL CONSUMO DE DROGAS LEGALES.
Introducción
El consumo de drogas es uno de los problemas que
mayor interés ha despertado en las últimas décadas debido a la creciente
implicación de los adolescentes y jóvenes en estas conductas y dado el elevado
coste no sólo personal, visible a través de la tasa de morbilidad y mortalidad
asociada a las drogas, sino también el social y económico que lleva consigo
esta conducta en cualquier sociedad. Parece existir un consenso acerca de la
necesidad de resolver el problema desde el desarrollo de programas de
prevención eficaces dirigidos a promover el crecimiento de individuos capaces
de decidir de forma libre y responsable la abstinencia, en una realidad donde
la existencia y disponibilidad de sustancias de abuso es un hecho cotidiano.
Factores
de riesgo
Un factor de riesgo “es una característica interna
y/o externa al individuo cuya presencia aumenta la probabilidad la predisposición de que se produza un
detreminado fenómeno” (Luengo et al, 1999). El enfoque del factor de riesgo fue
adptado desde la investigación biomédica y dirigido hacia la identificación de
aquellos factores biopsicosociales del comportamiento y del medio ambiente que
parecían estar asociados con la aparición de un problema de salud. Estas
características personales, sociales, familiares permitirían predecir el
desarrollo de la conducta de consumo de drogas y situarías al sujeto en una
posición de vulnerabilidad hacia ese tipo de comportamiento (Kumpfer, 1987).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es
necesaria la presencia de todos y cada uno de los factores de riesgo para que
se produzca el comportamiento desviado, de la misma forma que la aparición de
uno de ellos no determina la ocurrencia del mismo de forma casual. Los factores
de riesgo interactúan entre sí influyéndose y su presencia aumenta la
probabilidad de que se dé una conducta.
Teorías como el “Modelo de desarrollo social” (Catalano,
Howkins et al, 1996) y la “Teoría para la conducta de riesgo de los
adolescentes” (Jessor, 1991) han dado gran relevancia a los factores de riesgo
y de protección a la hora de predecir la aparición y el desarrollo de la
conducta problema. Pero, sin duda, todas ellas coinciden en señalar la
adolescencia como un momento clave en la adquisición de tales conductas.
Son múltiples las teorías que han surgido en torno a
la conducta desviada y muchas de ellas las aplicables a la conducta de consumir
drogas. Estas teorías pretenden crear un cuerpo explicativo que dé respuesta a
la relación que se establece entre determinadas variables y factores, y la
conducta que pretenden explicar.
Es a partir del conocimiento científico de porqué
algunas personas abusan de las drogas y otras no, desde donde surge la
elaboración de cualquier estrategia preventiva. Parecería obvio, después de
esta afirmación, que el esfuerzo intelectual optara por centrarse en
identificar las variables de riesgo y las variables de protección que están a
la base del inicio y el mantenimiento de la conducta de abuso. Con ello se
buscaría, a su vez, minimizar el efecto de aquellos factores que afectan negativamente
al sujeto y potenciar aquellos otros que le protegen del desarrollo de conductas
nocivas. Y si bien es cierto que con este objetivo se plantean un gran número
de investigaciones y estudios, no menos cierta es la afirmación de que el
consumo de drogas, como conducta, es el resultado de múltiples factores
difíciles de integrar en un marco explicativo único (Bry, 1996)
Aún clarificando la cuestión, resulta difícil
construir un modelo teórico que explique íntegramente el fenómeno. La
dificultad de esta elaboración es comprensible desde la admisión de la
existencia de varios principios generales a la hora de hablar de factores de
riesgo y factores de protección. Para Clayton (1992) estos principios son cinco:
Los factores de riesgo
pueden estar presentes o no en un caso concreto. Cuando un factor de riesgo
está presente, es más probable que la persona use o abuse de las drogas que
cuando no lo está.
En este intento por explicar la realidad del consumo
de drogas surgen diversas teorías:
-
Las centradas en el análisis de aspectos
concretos o de pocos factores explicativos de la conducta.
-
Las que contemplan una gran variedad de
factores que está en la base de la conducta de consumo.
Ambos tipos de acercamiento contienen elementos a
favor y en contra. El estudio de pocos factores permite un mayor control de las
variables y contribuye a confirmar hipótesis, dada la capacidad de manejarlas,
evaluarlas y someterlas a estudio. Sin embargo difícilmente pueden explicar por
sí solas el inicio y el mantenimiento del consumo y resultan parciales.
Tabla 1. Teorías explicativas de la experiencia con el uso de sustancias (Petraitis, Flay y Miller, 1995)
Teorías
cognitivo-afectivas
|
-
Teoría de la acción razonada (Ajzen y Fishben,
1980
-
Teoría de la conducta planificada (Ajzen 1985,
1988)
|
Teorías
del aprendizaje Social
|
-
Teoría del aprendizaje social (Akers et al., 1979)
-
Teoría del aprendizaje social/cognitiva social
(Bandura, 1986)
|
Teorías
del apego social
|
-
Teoría del control social (Elliot et al., 1985,
1989)
-
Modelo del desarrollo social (Hawkins y Weis,
1985)
|
Teorías
en las que las características
intrapersonales
juegan un papel
esencial
|
-
Modelo de
ecología social (Kumpfer y Turner, 1990-1991)
-
Teoría del autodesprecio (Kaplan, Martin y
Robbins, 1982, 1984)
-
Modelo de varias etapas de aprendizaje social
(Simons et al., 1988)
-
Teoría de la interacción familiar (Brooks et al.,
1990)
|
Teorías
que integran constructos
cognitivo-afectivos,
de aprendizaje,
compromiso
y apego e intrapersonales
|
-
Teoría de la conducta problema (Jessor y Jessor,
1977)
-
Teoría del cluster de iguales (Oetting y Beauvais,
1986ª, 1986b, 1987)
-
Modelo de vulnerabilidad de Sher (1991)
-
Modelo del dominio (Huba y Bentler, 1982)
|
4.1.
Teorías cognitivo afectivas
4.1.1. La teoría de la Acción Razonada de Fishbein y
Ajzen (1975).
Este modelo se enmarca dentro del conjunto de teorías
que asientan sobre el campo actitudinal su cuerpo explicativo. El impulso de
autores como los mencionados ha hecho posible predecir en grado importante la
conducta desde la actitud y las creencias del sujeto, introduciendo elementos
intermedios para explicar adecuadamente dicha relación. La Teoría de la Acción
Razonada es uno de los modelos más difundidos sobre la relación entre factores
cognitivos y consumo de drogas. Aunque el modelo no fue diseñado
específicamente para explicar el consumo de sustancias, se ha revelado útil
para comprenderlo y predecirlo, lo que ha hecho que sea uno de los modelos más
citados en este ámbito y más influyentes en muchos programas de prevención. Esta
teoría expone la existencia de determinadas influencias más directas que otras
que actúan sobre el consumo. En este sentido, las expectativas, las creencias,
las actitudes y, en definitiva, las variables relacionadas con la cognición
social, actúan de forma más directa que otras como la familia y el grupo de
amigos, cuya proximidad vendrá mediatizada por las anteriores.
¿Qué provoca
la intención de consumo?
-
Las actitudes hacia el consumo
-
Las normas subjetivas sobre el mismo
4.2.
Teorías del aprendizaje social
4.2.1. Teoría del aprendizaje social. Bandura (1986)
Esta teoría es una de las más importantes y
utilizadas dentro del campo de las drogodependencias. Acentúa la importancia de
los procesos vicarios, simbólicos y autorregulatorios en el funcionamiento psicológico,
además de incluir la importancia del ambiente social entre los factores
determinantes de la conducta.
Bandura considera la conducta como fruto de tres
factores interrelacionados: el aprendizaje, los procesos cognitivos y el
ambiente en sentido social (medios de comunicación de masas, etc.), que actúan
como modelos de conducta.
4.3.
Teorías del apego social
4.3.1. Modelo integrador de Elliot y otros (1985).
Este modelo integra en sí otras teorías (Teoría del
control social, Teoría de la asociación diferencial y Teoría del aprendizaje
social). Desde este punto de vista, la disparidad entre los recursos de los que
dispone el sujeto y las metas que persigue son factores que condicionan la
aparición de la conducta problema. La falta de asunción de valores
tradicionales y la adquisición de comportamientos a través de las personas de
referencia más próximas al sujeto son tenidas en cuenta a la hora de explicar
el fenómeno.
4.3.2. Modelo de desarrollo social de Hawkins y
Weiss (1985).
Desde este modelo de orientación sociológica se
plantea que la vinculación social, familiar, escolar y religiosa previene la
expresión de impulsos y conductas desviadas. El consumo de drogas y otras conductas
desviadas serían el síntoma de una débil vinculación con estas instancias
convencionales, mantenida a través del aprendizaje social y las contingencias
del entorno
4.4.
Teorías en las que las características interpersonales juegan un papel esencial
4.4.1. El modelo de ecología social de Kumpfer y
Turner (1990-1991).
Para estos autores la causa subyacente del consumo
experimental de drogas es el estrés en general y, en particular, el estrés
relacionado con la escuela. Un bajo nivel de autoeficacia académica facilita la
implicación con los pares desviados y la experimentación en el consumo como
forma de hacer frente al estrés que provoca un ambiente hostil y poco
gratificante.
4.4.2. Teoría del Autorrechazo. (Kaplan, 1996).
Kaplan ha elaborado un modelo explicativo de la
conducta desviada aplicable al consumo de drogas apoyándose en el concepto de
autoestima. El autor mantiene que la conducta desviada respondería a una
necesidad auto-compensatoria del sujeto ante una escasa autovaloración. Esta percepción
negativa de uno mismo vendría dada por una serie de experiencias sociales
desfavorables que le provocan un malestar psicológico y afectan a su
autoestima. En este sentido, el individuo tenderá progresivamente a alejarse de
aquellas instancias que son fuente u origen de su malestar y buscará
alternativas que le permitan recuperar su autoestima. En la medida en que otra
serie de factores como la accesibilidad a sustancias de abuso o la relación con
un grupo de pares desviados, etc., estén cercanas al sujeto, éste puede verse
sensibilizado a adoptar estas conductas y obtener así un reconocimiento por
parte del grupo de iguales, alejándose cada vez más de los comportamientos convencionales
4.4.3. Teoría multietápica del aprendizaje social.
(Simons, Conger y Withbeck. 1988).
Esta teoría integra un gran número de factores a la
hora de explicar la conducta de consumo. Tanto la autoestima como las
habilidades de afrontamiento y los factores relativos a la familia y amigos son
contemplados desde este modelo. Distinguen entre las variables que tienen más
importancia en el inicio del consumo (factores individuales como la importancia
de lo inmediato, factores familiares relativos a la calidez de las relaciones,
modelos parentales, disciplina, etc. ) y variables que influyen más en el
mantenimiento del mismo (un progresivo acercamiento a otros sujetos
consumidores). El consumo habitual de drogas vendrá determinado por el consumo
en la familia, en los amigos, por el malestar emocional del propio sujeto y su
déficit en habilidades de afrontamiento adaptativas.
4.5.
Teorías que integran constructos cognitivo afectivos, de aprendizaje, compromiso
y apego, e intrapersonales.
4.5.1. Teoría de la conducta problema de Jessor y
Jessor (1977).
Desde esta teoría, la conducta problema es aquella
conducta definida como indeseable, preocupante o problemática según las normas
convenidas socialmente y que conlleva una respuesta de control social
(reprobación, rechazo social o encarcelamiento) por parte de las instituciones
de autoridad. El consumo de drogas, entre otras conductas, supone el rechazo a
las normas sociales y podría explicarse desde tres sistemas: la personalidad,
el ambiente y la conducta como elementos interrelacionados y organizados entre
sí. A su vez, estos tres elementos están afectados por una serie de variables
antecedentes de gran relevancia. Las características demográficas y el proceso
de socialización y sus agentes son las dos instancias de importancia.
4.5.2. Teoría de los “clusters” de amigos de Oetting
y Beauvais (1987).
Según esta teoría, la única variable con influencia
directa sobre la conducta de consumo es la implicación con amigos consumidores.
Otras variables como la estructura social, las características psicológicas del
sujeto y la inadecuada relación de éste con las instituciones convencionales,
son influencias más indirectas.
Recuperado de IDD, (2004). Factores de Riesgo y de Protección frente al Consumo de
Drogas: Hacia un Modelo Explicativo
del Consumo de Drogas en Jóvenes de la CAPV
No hay comentarios:
Publicar un comentario