martes, 17 de diciembre de 2013


TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL CONSUMO DE DROGAS LEGALES.

Introducción

El consumo de drogas es uno de los problemas que mayor interés ha despertado en las últimas décadas debido a la creciente implicación de los adolescentes y jóvenes en estas conductas y dado el elevado coste no sólo personal, visible a través de la tasa de morbilidad y mortalidad asociada a las drogas, sino también el social y económico que lleva consigo esta conducta en cualquier sociedad. Parece existir un consenso acerca de la necesidad de resolver el problema desde el desarrollo de programas de prevención eficaces dirigidos a promover el crecimiento de individuos capaces de decidir de forma libre y responsable la abstinencia, en una realidad donde la existencia y disponibilidad de sustancias de abuso es un hecho cotidiano.

Factores de riesgo

Un factor de riesgo “es una característica interna y/o externa al individuo cuya presencia aumenta la probabilidad  la predisposición de que se produza un detreminado fenómeno” (Luengo et al, 1999). El enfoque del factor de riesgo fue adptado desde la investigación biomédica y dirigido hacia la identificación de aquellos factores biopsicosociales del comportamiento y del medio ambiente que parecían estar asociados con la aparición de un problema de salud. Estas características personales, sociales, familiares permitirían predecir el desarrollo de la conducta de consumo de drogas y situarías al sujeto en una posición de vulnerabilidad hacia ese tipo de comportamiento (Kumpfer, 1987).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es necesaria la presencia de todos y cada uno de los factores de riesgo para que se produzca el comportamiento desviado, de la misma forma que la aparición de uno de ellos no determina la ocurrencia del mismo de forma casual. Los factores de riesgo interactúan entre sí influyéndose y su presencia aumenta la probabilidad de que se dé una conducta.
Teorías como el “Modelo de desarrollo social” (Catalano, Howkins et al, 1996) y la “Teoría para la conducta de riesgo de los adolescentes” (Jessor, 1991) han dado gran relevancia a los factores de riesgo y de protección a la hora de predecir la aparición y el desarrollo de la conducta problema. Pero, sin duda, todas ellas coinciden en señalar la adolescencia como un momento clave en la adquisición de tales conductas.


Modelos teóricos que explican el consumo

Son múltiples las teorías que han surgido en torno a la conducta desviada y muchas de ellas las aplicables a la conducta de consumir drogas. Estas teorías pretenden crear un cuerpo explicativo que dé respuesta a la relación que se establece entre determinadas variables y factores, y la conducta que pretenden explicar.
Es a partir del conocimiento científico de porqué algunas personas abusan de las drogas y otras no, desde donde surge la elaboración de cualquier estrategia preventiva. Parecería obvio, después de esta afirmación, que el esfuerzo intelectual optara por centrarse en identificar las variables de riesgo y las variables de protección que están a la base del inicio y el mantenimiento de la conducta de abuso. Con ello se buscaría, a su vez, minimizar el efecto de aquellos factores que afectan negativamente al sujeto y potenciar aquellos otros que le protegen del desarrollo de conductas nocivas. Y si bien es cierto que con este objetivo se plantean un gran número de investigaciones y estudios, no menos cierta es la afirmación de que el consumo de drogas, como conducta, es el resultado de múltiples factores difíciles de integrar en un marco explicativo único (Bry, 1996)

Aún clarificando la cuestión, resulta difícil construir un modelo teórico que explique íntegramente el fenómeno. La dificultad de esta elaboración es comprensible desde la admisión de la existencia de varios principios generales a la hora de hablar de factores de riesgo y factores de protección. Para Clayton (1992) estos principios son cinco:

Los factores de riesgo pueden estar presentes o no en un caso concreto. Cuando un factor de riesgo está presente, es más probable que la persona use o abuse de las drogas que cuando no lo está.

*       La presencia de un solo factor de riesgo no es garantía de que vaya a producirse el abuso de drogas y, por el contrario, la ausencia del mismo no garantiza que el abuso no se produzca. Lo mismo sucede en el caso de los factores de protección. El abuso de drogas suele ser probabilístico y, en todo caso, es el resultado de la intervención conjunta de muchos factores influyendo en ella.

*       El número de factores de riesgo está directamente relacionado con la probabilidad del abuso de drogas, aunque este efecto aditivo puede atenuarse según la naturaleza, contenido y número de factores de riesgo implicados.

*       La mayoría de los factores de riesgo y de factores de protección tienen múltiples dimensiones medibles y cada uno de ellos influye de forma independiente y global en el abuso de drogas.

*       Las intervenciones directas son posibles en el caso de alguno de los factores de riesgo detectados y pueden tener como resultado la eliminación o reducción de los mismos, disminuyendo la probabilidad del abuso de sustancias. Por el contrario, en el caso de otros factores de riesgo la intervención directa no es posible, siendo el objetivo principal atenuar su influencia y así reducir al máximo la posibilidad de que estos factores lleven al consumo de Drogas.

En este intento por explicar la realidad del consumo de drogas surgen diversas teorías:
-          Las centradas en el análisis de aspectos concretos o de pocos factores explicativos de la conducta.
-          Las que contemplan una gran variedad de factores que está en la base de la conducta de consumo.

Ambos tipos de acercamiento contienen elementos a favor y en contra. El estudio de pocos factores permite un mayor control de las variables y contribuye a confirmar hipótesis, dada la capacidad de manejarlas, evaluarlas y someterlas a estudio. Sin embargo difícilmente pueden explicar por sí solas el inicio y el mantenimiento del consumo y resultan parciales.

Tabla 1. Teorías explicativas de la experiencia con el uso de sustancias (Petraitis, Flay y Miller, 1995)

Teorías cognitivo-afectivas
-          Teoría de la acción razonada (Ajzen y Fishben, 1980
-          Teoría de la conducta planificada (Ajzen 1985, 1988)
Teorías del aprendizaje Social
-          Teoría del aprendizaje social (Akers et al., 1979)
-          Teoría del aprendizaje social/cognitiva social (Bandura, 1986)
Teorías del apego social
-          Teoría del control social (Elliot et al., 1985, 1989)
-          Modelo del desarrollo social (Hawkins y Weis, 1985)
Teorías en las que las características
intrapersonales juegan un papel
esencial
-           Modelo de ecología social (Kumpfer y Turner, 1990-1991)
-          Teoría del autodesprecio (Kaplan, Martin y Robbins, 1982, 1984)
-          Modelo de varias etapas de aprendizaje social (Simons et al., 1988)
-          Teoría de la interacción familiar (Brooks et al., 1990)
Teorías que integran constructos
cognitivo-afectivos, de aprendizaje,
compromiso y apego e intrapersonales
-          Teoría de la conducta problema (Jessor y Jessor, 1977)
-          Teoría del cluster de iguales (Oetting y Beauvais, 1986ª, 1986b, 1987)
-          Modelo de vulnerabilidad de Sher (1991)
-          Modelo del dominio (Huba y Bentler, 1982)


4.1.

Teorías cognitivo afectivas

4.1.1. La teoría de la Acción Razonada de Fishbein y Ajzen (1975).
Este modelo se enmarca dentro del conjunto de teorías que asientan sobre el campo actitudinal su cuerpo explicativo. El impulso de autores como los mencionados ha hecho posible predecir en grado importante la conducta desde la actitud y las creencias del sujeto, introduciendo elementos intermedios para explicar adecuadamente dicha relación. La Teoría de la Acción Razonada es uno de los modelos más difundidos sobre la relación entre factores cognitivos y consumo de drogas. Aunque el modelo no fue diseñado específicamente para explicar el consumo de sustancias, se ha revelado útil para comprenderlo y predecirlo, lo que ha hecho que sea uno de los modelos más citados en este ámbito y más influyentes en muchos programas de prevención. Esta teoría expone la existencia de determinadas influencias más directas que otras que actúan sobre el consumo. En este sentido, las expectativas, las creencias, las actitudes y, en definitiva, las variables relacionadas con la cognición social, actúan de forma más directa que otras como la familia y el grupo de amigos, cuya proximidad vendrá mediatizada por las anteriores.
 ¿Qué provoca la intención de consumo?
-          Las actitudes hacia el consumo
-           Las normas subjetivas sobre el mismo


 4.2. Teorías del aprendizaje social
4.2.1. Teoría del aprendizaje social. Bandura (1986)
Esta teoría es una de las más importantes y utilizadas dentro del campo de las drogodependencias. Acentúa la importancia de los procesos vicarios, simbólicos y autorregulatorios en el funcionamiento psicológico, además de incluir la importancia del ambiente social entre los factores determinantes de la conducta.
Bandura considera la conducta como fruto de tres factores interrelacionados: el aprendizaje, los procesos cognitivos y el ambiente en sentido social (medios de comunicación de masas, etc.), que actúan como modelos de conducta.

4.3. Teorías del apego social
4.3.1. Modelo integrador de Elliot y otros (1985).
Este modelo integra en sí otras teorías (Teoría del control social, Teoría de la asociación diferencial y Teoría del aprendizaje social). Desde este punto de vista, la disparidad entre los recursos de los que dispone el sujeto y las metas que persigue son factores que condicionan la aparición de la conducta problema. La falta de asunción de valores tradicionales y la adquisición de comportamientos a través de las personas de referencia más próximas al sujeto son tenidas en cuenta a la hora de explicar el fenómeno.
4.3.2. Modelo de desarrollo social de Hawkins y Weiss (1985).
Desde este modelo de orientación sociológica se plantea que la vinculación social, familiar, escolar y religiosa previene la expresión de impulsos y conductas desviadas. El consumo de drogas y otras conductas desviadas serían el síntoma de una débil vinculación con estas instancias convencionales, mantenida a través del aprendizaje social y las contingencias del entorno

4.4. Teorías en las que las características interpersonales juegan un papel esencial
4.4.1. El modelo de ecología social de Kumpfer y Turner (1990-1991).
Para estos autores la causa subyacente del consumo experimental de drogas es el estrés en general y, en particular, el estrés relacionado con la escuela. Un bajo nivel de autoeficacia académica facilita la implicación con los pares desviados y la experimentación en el consumo como forma de hacer frente al estrés que provoca un ambiente hostil y poco gratificante.
4.4.2. Teoría del Autorrechazo. (Kaplan, 1996).
Kaplan ha elaborado un modelo explicativo de la conducta desviada aplicable al consumo de drogas apoyándose en el concepto de autoestima. El autor mantiene que la conducta desviada respondería a una necesidad auto-compensatoria del sujeto ante una escasa autovaloración. Esta percepción negativa de uno mismo vendría dada por una serie de experiencias sociales desfavorables que le provocan un malestar psicológico y afectan a su autoestima. En este sentido, el individuo tenderá progresivamente a alejarse de aquellas instancias que son fuente u origen de su malestar y buscará alternativas que le permitan recuperar su autoestima. En la medida en que otra serie de factores como la accesibilidad a sustancias de abuso o la relación con un grupo de pares desviados, etc., estén cercanas al sujeto, éste puede verse sensibilizado a adoptar estas conductas y obtener así un reconocimiento por parte del grupo de iguales, alejándose cada vez más de los comportamientos convencionales
4.4.3. Teoría multietápica del aprendizaje social. (Simons, Conger y Withbeck. 1988).
Esta teoría integra un gran número de factores a la hora de explicar la conducta de consumo. Tanto la autoestima como las habilidades de afrontamiento y los factores relativos a la familia y amigos son contemplados desde este modelo. Distinguen entre las variables que tienen más importancia en el inicio del consumo (factores individuales como la importancia de lo inmediato, factores familiares relativos a la calidez de las relaciones, modelos parentales, disciplina, etc. ) y variables que influyen más en el mantenimiento del mismo (un progresivo acercamiento a otros sujetos consumidores). El consumo habitual de drogas vendrá determinado por el consumo en la familia, en los amigos, por el malestar emocional del propio sujeto y su déficit en habilidades de afrontamiento adaptativas.

4.5. Teorías que integran constructos cognitivo afectivos, de aprendizaje, compromiso y apego, e intrapersonales.
4.5.1. Teoría de la conducta problema de Jessor y Jessor (1977).
Desde esta teoría, la conducta problema es aquella conducta definida como indeseable, preocupante o problemática según las normas convenidas socialmente y que conlleva una respuesta de control social (reprobación, rechazo social o encarcelamiento) por parte de las instituciones de autoridad. El consumo de drogas, entre otras conductas, supone el rechazo a las normas sociales y podría explicarse desde tres sistemas: la personalidad, el ambiente y la conducta como elementos interrelacionados y organizados entre sí. A su vez, estos tres elementos están afectados por una serie de variables antecedentes de gran relevancia. Las características demográficas y el proceso de socialización y sus agentes son las dos instancias de importancia.
4.5.2. Teoría de los “clusters” de amigos de Oetting y Beauvais (1987).
Según esta teoría, la única variable con influencia directa sobre la conducta de consumo es la implicación con amigos consumidores. Otras variables como la estructura social, las características psicológicas del sujeto y la inadecuada relación de éste con las instituciones convencionales, son influencias más indirectas.

Recuperado de IDD, (2004). Factores de Riesgo y de Protección frente al Consumo de Drogas: Hacia un Modelo Explicativo del Consumo de Drogas en Jóvenes de la CAPV

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